
La crema catalana ligera demuestra que no hace falta renunciar a los postres tradicionales para cuidar la alimentación. Esta versión mantiene la textura suave y el característico toque de limón, canela y azúcar caramelizado, pero reduce la cantidad de grasa y azúcar sin perder su esencia.
Perfecta para disfrutar después de una comida o sorprender a tus invitados con un clásico de la gastronomía catalana en una versión más equilibrada.
¿Qué es la crema catalana ligera?
La crema catalana es uno de los postres más representativos de Cataluña y de toda España. Tradicionalmente se prepara con leche entera, yemas de huevo, azúcar y una fina capa de azúcar caramelizado que aporta su característico contraste entre una crema sedosa y una superficie crujiente.
La versión ligera sustituye algunos ingredientes por alternativas más saludables, reduciendo las calorías sin perder el sabor tradicional.
Ingredientes (4 raciones)
- 500 ml de leche desnatada
- 2 yemas de huevo
- 20 g de maicena
- 35 g de eritritol o 40 g de azúcar
- 1 rama de canela
- Piel de medio limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
- 1 cucharada de azúcar o eritritol especial para caramelizar









